Es, sin lugar a dudas, inaudita la reacción del embajador de Israel en Madrid a las movilizaciones de la sociedad civil española contra la agresión de su estado a los palestinos. A falta de argumentos, el embajador, Rafael Shultz, recurrió a los insultos y descalificaciones para intentar defender y justificar la injustificable masacre perpetrada por su gobierno en Gaza. El embajador, si le puede llamar así, calificó, a la población española de doble moral al acudir de una manera masiva a las convocatorias y manifestaciones contra la locura de los bombardeos indiscriminados que está sufriendo Gaza. La razón, sinrazón, de este hombre, es que los españoles nunca protestaron en contra de los cohetes lanzados por Hamás hacía los colonos de su país.
Para decir verdad, sabemos que el principal objetivo de un embajador es defender los intereses de su país en el país donde está designado, pero no de cualquier manera y con las primeras palabras que se le ocurren. También debe saber que, a pesar de la desinformación y las medias verdades que cuenta la prensa española, que en su mayoría es afín a su entidad, la población española tiene un espíritu critico formidable y una sensibilidad enorme en contra de las injusticias.
asimismo, quiero recordarle, al señor embajador, que es su régimen, genocida y de ocupación ,que no quiere parar de cometer matanzas contra palestinos y árabes, no quiere aplicar ninguna resolución de la ONU, que le manda retirarse de los territorios ocupados en 1967, que no para de construir colonias, que no termina de fragmentar ciudades y aldeas palestinas para hacerle la vida imposible a su población, que encarcela a buena parte de la sociedad palestina en cárceles grandes y pequeñas, que no dejó de bloquear Gaza durante más de dos años por tierra, mar y aire, antes y después de una tregua que firmó y no respetó, y que, ahora, manda a pilotos de su aviación para que, desde alturas considerables y vertiginosas, se diviertan apretando botones y matando a personas como si de un videojuego se tratase.
Es que, el señor embajador y todos los psicópatas de su gobierno, no ven con buenos ojos la alta sensibilidad de la población española porque ellos no tienen ni sensibilidad, ni doble moral, lo que tienen es falta de moral preocupante y absoluta.

Esa es tu interpretación, pero es cierto que gran parte de la población española, es decir, los "neo-progres" y "revolucionarios de salón", con el cabrón de ZupaPollas a la cabeza, tienen esa doble moral, y es cierto que nunca dicen nada sobre las bestialidades de Hamas y otros grupos islámicos en general y palestinos en particular.
¡¡¡¡¡STOP ISLAM!!!!
Yo creo que una matanza de éstas caractéristicas en un mundo "globalizado" como el nuestro no puede ser permitida.
Pero pena da, que mucha gente crea que es la manera más correcta y peor aún, cuando se habla desde la falsa paz de un continente.
Lamento la muerte de tantos inocentes, y se diga amén, o cómo se quiera decir a todo lo que el dinero puede callar.
Saludos:
Antonio
el islam religion de paz